Escalabilidad
La Vigilancia IP escala de una a miles de cámaras en incrementos de una unidad. No tiene la limitación de los 16 canales. La Vigilancia IP ofrece cualquier ratio de imágenes por segundo en cualquier momento, no hay limitaciones.
Infraestructura más económica
La mayoría de los edificios de oficinas y otros tipos de instalaciones cuentan con infraestructura de cable de par trenzado, de forma que la Vigilancia IP no precisa cableado adicional (uno de los gastos principales de una instalación de CCTV). Sólo un tipo de red (IP) conecta y gestiona los datos, la voz, el vídeo, … de una empresa y hace que la gestión sea más sencilla y económica.
Accesibilidad remota
Cualquier secuencia de vídeo, en directo o grabada, puede ser visualizada y controlada de forma segura desde cualquier localización del mundo a través de redes inalámbricas o con cable.
Inteligencia a nivel de cámaras
Detección de movimiento, gestión de eventos, entrada para sensores, salida relé, fecha y hora y otras capacidades propias permiten a la cámara tomar decisiones inteligentes sobre cuándo enviar alarmas y a quién, cuándo enviar vídeo, e incluso a qué ratio de imágenes por segundo o con qué resolución debe enviar el vídeo.
Menores costes de sistemas
Redes estándares y abiertas, equipamiento de servidores y almacenamiento, permiten que haya competencia y opciones en el mercado frente a la aproximación de solución propietaria de un único fabricante que resulta el mundo del DVR. Y esto es sólo lo relacionado con el hardware, si añade los costes de instalación y mantenimiento y los beneficios del rendimiento, es claro que la Vigilancia IP ahorra grandes cantidades de dinero.
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